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Invención de la imprenta: La imprenta de Gutenberg

La imprenta actual, tal y como la conocemos, ha cambiado y mucho desde su invención. Para poder pensar en la invención de la imprenta nos tenemos que retomar al año 1400, mitad del siglo XV.

¿Te imaginas la vida de hoy en día sin la imprenta? No tendríamos nada: ni libros, ni periódicos, ni Flyers, ni carteles, ni anuncios publicitarios… ¡y tendríamos que pasar todo a mano!

Es por eso que la imprenta es uno de los inventos más importantes de nuestro tiempo. Modificó drásticamente la vida en sociedad, y sobre todo la evolución de la cultura. Veamos más sobre la historia de la imprenta.

La vida antes de la invención de la imprenta

Antes de que la imprenta fuera inventada, todos los escritos, así como dibujos tenían que realizarse a mano. Para transcribir se usaba la arcilla, el papiro o los pergaminos. El antecedente más antiguo que se conoce como medio de impresión era el uso de rodillos para sellar. Se comenzaron a usar en Babilonia.

Más tarde, los chinos dieron los primeros pasos en la invención de la imprenta cuando encontraron un procedimiento que les permitía obtener muchas reproducciones iguales de un documento original, y no estar a hacer las copias de manera manual. Este procedimiento se llama xilografía, consiste en imprimir con ayuda de tablas de madera. Consistía en tallar una plancha, que se impregnaba de tinta y se colocaba en un soporte.

Invención de la imprenta

Esta técnica también llega a Europa.  El sistema se utilizaba para imprimir hojas sueltas como: estampas de santos, calendarios, naipes, entre otras. La técnica tuvo su auge con el uso de los tipos removibles y hacia 1430 en Holanda y Alemania se imprimen los primeros libros xilográficos; para esas fechas ya se utilizaban los tipos o caracteres removibles de latón, cobre y plomo.

Pero el factor determinante para la evolución de la imprenta, fue la invención del papel, porque el papiro y el pergamino no eran apropiados para imprimir.

La imprenta de Gutenberg

Fue Johann Gutenberg, un orfebre de Maguncia acostumbrado a tratar y moldear metales, quien desarrolló los tipos móviles fundiendo plomo y los acopló en una prensa con tornillo modificada. El nombre que le dio fue tipo (tipografía), y eran más resistentes que los de madera. Es decir, fue el promotor de la invención de la imprenta.

Gutenberg, montó un taller con ayuda del banquero Johann Fust. Johannes Gutenberg fue pionero en introducir una imprenta con caracteres de metal que formaban un abecedario perfecto. Esto supone un gran adelanto, puesto que da resistencia y precisión a las letras. Estas eran móviles, intercambiables y reutilizables, por lo que se podían crear copias de los manuscritos en un periodo de tiempo más corto de lo habitual.

La imprenta de Gutenberg

En 1450 logró publicar su primera obra: La Biblia de las 42 líneas o de Mazarino (nombre que se da por encontrarse el primer ejemplar en la biblioteca de este cardenal). Consiguió imprimir 150 ejemplares en papel y 50 en pergamino de la Biblia, cada una compuesta por dos volúmenes con 42 líneas en cada página a dos columnas y escritas en letra gótica.

Gutenberg no logró cumplir con la deuda que debía al banquero Johan Fust. Por tanto, éste se quedó con su taller, y fue su sobrino, Peter Schöffer, que tuvo que terminar la publicación de las biblias prometidas, que fueron rápidamente vendidas a altos cargos del clero.

La imprenta hasta hoy 

Durante muchos siglos la técnica permaneció prácticamente inalterable, hasta principios del siglo XX. En 1904, la técnica de la litografía, y el mundo de la impresión, llegó a su punto máximo con el desarrollo de la impresión en offset, utilizada en la actualidad. Si bien la impresión offset no es muy conveniente para volúmenes reducidos de copias y tiradas, el sistema digital hace asequible la impresión de bajo volumen, y ha revolucionado la industria de la impresión, el cual ya no requiere de planchas.

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